martes, 11 de octubre de 2011

La Bauhaus

Contexto histórico
Entre los años 1914 y 1918 tuvo lugar uno de los acontecimientos más relevantes de la historia de la humanidad, la Primera Guerra Mundial, que involucró a todas las grandes potencias del mundo. Al concluir el conflicto, la Triple Entente (constituida por Reino Unido, Francia y Rusia que se retiraría por la Revolución y sería sustituida por EE.UU.) se proclamaría parte vencedora, mientras que la Triple Alianza (compuesta por Alemania, Austro-Hungría e Italia que abandonaría esta coalición en 1915) sería la derrotada.
Fue en la Conferencia de Paz de París en 1919 donde se llevaron a cabo los tratados de paz. El tratado más polémico y que acarrearía mayores consecuencias en el futuro, fue el Tratado de Versalles, en el que se estipulaba que Alemania debía aceptar toda la responsabilidad de haber causado la guerra. Además obligaba a esta potencia a desarmarse, realizar importantes concesiones territoriales y pagar  grandes indemnizaciones a los estados vencedores.
Como consecuencias políticas de la guerra, cuatro imperios autoritarios se derrumbaron, dando lugar a numerosas repúblicas independientes,  lo que transformó profundamente el mapa de Europa. Uno de los imperios disueltos fue el alemán, que luego de la abdicación del Káiser (emperador en alemán) se convertiría en la República de Weimar.
La nueva Alemania republicana sufrió los resultados de lo sucedido, su economía fue explotada por los vencedores y vivió una profunda crisis social. Como producto de todo esto surgen movimientos de tendencia izquierdista o derechista, que proponían distintas soluciones. Los marxistas que querían una revolución como la soviética, y los nacionalistas ultraderechistas, eran los que dominaban el plano político.
Durante este período de caos, existía aún en Alemania la esperanza de que pudiera establecerse nuevamente el orden. Se creía que el arte, el nuevo arte, desempeñaría un papel muy importante en el desarrollo de la nueva Alemania. Tras haber perdido la guerra y con el estado de destrucción de sus industrias se dio regreso a la técnica artesanal y a la expresión de lo individual. Walter Gropius, un arquitecto, diseñador y urbanista alemán, llamó a la unión de las artes y fusionó la Escuela de Artesanía con la Escuela Superior de Artes Plásticas, para dar origen a la Bauhaus.
Bauhaus, significa en alemán "casa de la construcción" y fue fundada en 1919 en Weimar por Gropius, quien sostenía que el artista, también debía ser arquitecto y artesano y viceversa.
La Bauhaus fue creada durante un momento de gran resentimiento y devastación, en el que se producía una profunda crisis en el pensamiento moderno y un replanteamiento de valores.
Debe su creación al desarrollo político, social, educativo y artístico de las dos primeras décadas del siglo XX en Alemania, y está muy influenciada por el espíritu vanguardista.
El conservador Imperio alemán concentró el poder en la aristocracia, y no fue hasta el año 1912 cuando se da el auge de los Partidos Socialdemócratas de Alemania (SPD). Al igual que las vanguardias artísticas la Bauhaus no se mantuvo al margen de los procesos políticos y sociales,  conservó su espíritu crítico y su compromiso social y se inclinó hacia las tendencias izquierdistas. El simpatizar con movimientos progresistas le generó problemas y persecuciones políticas, dado que acusaban a la institución de  ser subversiva.
La historia de la Bauhaus puede dividirse en etapas, marcadas por traslados a distintas localizaciones y por la asunción de sus tres directores.
La primera etapa que inicia con su creación en 1919, estuvo bajo la dirección de Gropius en la ciudad de Weimar, y concluye con la inminente necesidad del cambio de sede propiciado por la crisis de ámbito político que reinaba en el país. En 1925 se estrena la sede de Dessau, diseñada por Gropius y la Bauhaus adopta un mayor racionalismo. Aquí, la institución adopta medidas para su aceptación entre la población de Dessau, que básicamente consistían en la organización de grandes fiestas, generalmente de disfraces, cuyo diseño y organización estaba a cargo de los estudiantes.
En 1928 Gropius cede la dirección de la Bauhaus a Hannes Meyer, un comunista declarado que politiza la escuela, dándole prioridad al funcionalismo y acentuando el compromiso social y político. En 1929 se produciría la grave crisis económica mundial, producto de la especulación bursátil, que afectaría enormemente a la economía alemana. Es entonces cuando los partidos ultraderechistas comienzan a alcanzar cada vez más popularidad.
Una serie de factores condujeron a Alemania a un crecimiento desenfrenado de la inflación, que produjo el fracaso de los esfuerzos de los políticos de la República de Weimar por sacar adelante al país tras la derrota sufrida en la Guerra.
El gobierno implementó una serie de medidas, como la reducción por decreto de todos los salarios, que generaron  el efecto opuesto del esperado provocando niveles históricos de desempleo y un descontento generalizado con la acción del canciller. La disminución de los salarios afectó gravemente el consumo, y  termina con las empresas que dejan en paro a sus empleados, generando un círculo vicioso.
Fue este período de adversidad el que favoreció el ascenso de los ideólogos extremistas, y colaboró con el fortalecimiento del partido nazi.
Debido a  su ideología marxista Meyer es sustituido por el gobierno de Dessau en 1930. Es entonces que Miës van der Rohe asume el cargo de director de la Bauhaus.
Cuando los nazis llegaron a Dessau 1932 y dejaron de ayudar financieramente a la famosa institución, se trasladaron a Berlín hasta que fue ordenada su clausura el 11 de abril de 1933 por las autoridades alemanas nazis. Al cerrar la Bauhaus, se argumentó que era una institución socialista, internacionalista y judía que se oponía al gobierno nacional socialista.
Sus valores y principios
La enseñanza en la Bauhaus se impartía a través de talleres prácticos, sin cursos teóricos. Los profesores eran llamados maestros de oficio y los alumnos, aprendices, y se establecía entre ellos una relación diferente a la de profesor y estudiante.
En su manifiesto escrito por Gropius en 1919, se establecen los lineamientos básicos en lo que respecta al arte, a la arquitectura y al diseño. Sus principios estuvieron bajo la influencia de vanguardias como el constructivismo y el suprematismo ruso, el neoplasticismo, y sobre todo por el expresionismo alemán.  Reconocidos artistas vanguardistas trabajaron como profesores  e inculcaron en la Escuela, las nociones básicas de sus tendencias artísticas. Klee, Kandinsky y van Doesburg (no fue profesor, pero ejerció influencia), son algunos de ellos.
La Bauhaus reflejaba una estética funcional donde se le daba prioridad a las líneas rectas y a la geometría en general. Todo apuntaba a la sencillez al despojamiento, partidario del purismo y del minimalismo, regido bajo principio de “menos es más”.
Fue influenciada por los movimientos plásticos vigentes en la Unión Soviética, tanto el suprematismo de Kasimir Malevich, que propuso diseños modernistas para productos industriales destinados a las masas, como los constructivistas, que le da una nueva significación a las artes plásticas, relacionándolas con el diseño, la gráfica, la fotografía y la propaganda política.
Se proponía una modernización radical en el arte, intentó innovar en todo ámbito de la vida, desde la arquitectura y la pintura, hasta la danza, el teatro, la fotografía, el diseño, etc.
Los diseños deben ser simples y funcionales, con escasa ornamentación, se intentaba fusionar la sencillez con el refinamiento.
Se estipulaba que no debía existir diferencia entre el artista plástico y el artesano. La unidad artesano-artista es uno de los preceptos más importantes de la Bauhaus, siendo el motivo de su origen, la fusión de Escuela de Artesanía con la Escuela de Artes Plásticas.
Su manifiesto abogó por la integración de diversas disciplinas  La utopía de una “total y completa” obra de arte consistía en el resultado de la combinación de las artes plásticas, el diseño y la arquitectura. Su objetivo era el diseño integral, que conjugara la funcionalidad con lo estético, la arquitectura con  el mobiliario y la decoración. El ejemplo máximo de esto fue la Casa Arn Hom.
En general, la Bauhaus siguió una tendencia comprometida con las cusas sociales, es por esto que los diseños debían ser funcionales y accesibles, exentos de derrochada ornamentación.
Es así como se establecieron dos tendencias con respecto a la producción. La primera apostaba a la originalidad,  a la creación del objeto único e irrepetible, mientras que la segunda disponía que los objetos debían ser pensados para ser producidos en serie,  se inclinaba por la estandarización sin el abandono de la creatividad.
Sus diseños se caracterizan por la ausencia de ornamentación, así como por la armonía entre la función y los medios artísticos y técnicos de elaboración. En 1925 el estilo se tornó aún más funcional e hizo mayor hincapié en la expresión de la belleza y conveniencia de los materiales básicos sin ningún tipo de adorno.
La Bauhaus también innovó en sus bases pedagógicas, fue la primear escuela mixta de Alemania a nivel terciario, intentaba tratar igualitariamente al hombre y a la mujer. El taller de teatro era una materia esencial y obligatoria para todo alumno de la Bauhaus, ya que se creía que desarrollaba el potencial creativo de los estudiantes. 
Influencias
La Bauhaus estuvo ampliamente influida por el espíritu vanguardista de la época. Artistas  pertenecientes a tendencias tales como el suprematismo, el constructivismo, el neoplasticismo y el expresionismo impartieron clases en la institución.
Paul Klee, junto a Kandinsky aportó el legado expresionista a la Escuela. Estuvo a cargo de diversos talleres, desde el de composición y pintura mural, hasta el de encuadernación y tejido.
Kandinsky fue docente de los cursos de pintura, pintura mural, y de los talleres de iniciación. Basó sus enseñanzas en el estudio de los colores, sobre todo los primarios y en las formas geométricas básicas (cuadrado, círculo y triángulo), las líneas rectas, las octogonales y las curvas. Según él, el arte nuevo debía basarse en un lenguaje de color y Kandinsky daba pautas sobre las propiedades emocionales de cada tono y de cada color. En 1926 se publicar su libro Punto y línea sobre el plano. Contribución al análisis de los elementos pictóricos, donde escribe sobre la enseñanza artística.
Kandinsky permaneció en la Bauhaus hasta el año 1933 cuando el Tercer Reich clausura la institución.
Van Doesburg llegó a Berlín, en 1920 donde conoció a Gropius, Meyer, Forbat, Taut y otros profesores de la Bauhaus, y fue invitado a conocer la nueva escuela de arte de Weimar. En 1921 se instala en Weimar, estallando así el conflicto. Van Doesburg, que había sido excluido por Gropius del profesorado de la Bauhaus, comenzó desde su curso paralelo, una exacerbada crítica, sobre todo por la ausencia de una base teórica y el conglomerado de elementos provenientes de diferentes tradiciones. La influencia que la estancia de Theo van Doesburg ejerció en la historia de la Bauhaus ha sido reducida, sin embargo es imposible negar la influencia de la lección neoplástica y de la revista De Stijl, en el giro que se produciría en la Bauhaus.
La Bauhaus, tanto por su tendencia izquierdista como por su afinidad vanguardista, también estuvo influenciada por el suprematismo y el constructivismo ruso. Laszlo Moholy Nagy, simpatizante de la corriente constructivista, fue docente en los cursos de iniciación , en el taller de trabajos en metal y en el taller de fotografía.
También podemos encontrar influencias no tan cercanas en el tiempo. Un ejemplo de esto es el movimiento Arts and Crafts (que siginifica literalmente, artes y oficios) fue una escuela artística que surgió en Inglaterra a mediados del siglo XIX y se desarrolló en el Reino Unido y en los Estados Unidos durante los últimos años del siglo XIX y en los comienzos del siglo XX. El movimiento revaloró, en plena época victoriana, los oficios medievales, con lo cual reivindicó la primacía del ser humano sobre la máquina, con la filosofía de utilizar la tecnología industrial al servicio del hombre: potenciando la creatividad y el arte frente a la producción en serie.
Además podríamos relacionar que la Bauhaus compartió con el Art Nouveau la propuesta del diseño integral: la arquitectura debía estar acompañada de un diseño interior, de una decoración.
Asimismo podemos vincular a la Bauhaus con los movimientos en boga en ese momento tales como el Art Decó y el Movimiento Moderno.
El énfasis en la originalidad y en el diseño simple, elegante y geométrico, podría ser considerado como aspecto en común entre la Bauhaus y el Art Decó, mientras que en lo que respecta al compromiso social y a la austeridad y funcionalidad en el diseño, sería compartido con el Movimiento Moderno.
Y finalmente, la influencia más alejada en el tiempo fue el gótico. La Bauhaus parte del principio gótico de la unificación de todas las artes,  en la portada del manifiesto de Walter Gropius, se puede apreciar una típica catedral gótica y arriba de esta hay tres estrellas que significa que arte, escultura y arquitectura se unen. Este concepto es tomado por la Bauhaus y lo desarrolla en murales-teatro-pintura-escultura-tejido-fotografía, etc. y lo lleva todo a la praxis tomando como soporte la arquitectura.
La pedagogía
La pedagogía en la Bauhaus estaba basada en el trabajo en grupo, comunitario, orgánico, que produce un cambio fundamental: el trabajo artístico no tiene como fin sólo la invención de una forma, sino la modificación, mediante esa nueva forma, del curso de la vida cotidiana en cuanto abarca a la producción de objetos de uso cotidiano (un jarro, una silla, una casa) e implica así el entorno en el que viven todos los hombres.
La idea de Gropius era cambiar la concepción del arte, la arquitectura y el diseño, a través de la pedagogía que recibían los estudiantes. Para lograr su propósito, decidió combinar diversos talleres para que los alumnos recibiesen una formación artística que abarcara varios ámbitos y para desarrollar la estimulación de los sentidos. Los jóvenes además de arte o arquitectura, aprendían un oficio. Se rechazaban las ideas preconcebidas e invitaban a experimentar, en particular con los materiales. Los alumnos de la Bauhaus debían adquirir consciencia social y destinaban su labor a resolver problemas humanos. Los diseños tenían que  favorecer el uso práctico del espacio.
La Bauhaus apostó a la equidad entre hombre y mujeres y fue la primera Institución mixta de Alemania a nivel terciario. Uno de los estudiantes más reconocidos de la Escuela fue una mujer: Marianne Brandt. Fue la alumna más destacada del taller de metales y luego fue docente del mismo. Ella creó el famoso diseño del juego de cafeteras Bauhaus, que fue un ejemplo de sencillez y refinamiento.


El taller de teatro era obligatorio para todos los alumnos de la Bauhaus porque se creía que desarrollaba el potencial creativo de los estudiantes, su sentido crítico y estético. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario